Si hay un evento social que encuentro particularmente divertido, ese debe der las bodas.
Y ahora no sólo me tocó ir a una boda, a la lejana ciudad de Boca Raton, Florida, donde la mitad de EU se retira, sino que a parte, me tocó una boda judía, para variarle un poco a la escena nupcial.
Debo de confesar que estaba bastante nerviosa porque no sabía qué esperar. Debido a la falta de recursos de la patria, me compré un vestido de rebaja que tenía un problema en el cierre (por fortuna, nada malo pasó), unos zapatos de 20 usd y un chal bastante mono, pero también bastante barato. El conjunto, sin embargo, se veía de un gusto impecable, y no me faltaron ovaciones, así como tampoco le faltaron ovaciones a Misha, que se consiguió una matching tie para que nos viéramos muy ad hoc.
En fin, decía que estaba nerviosa porqué no sabía qué tan glamorosa iba a ser la boda, ni por cómo le iba a hacer con tanta ceremonia judía sin quedarme con la cara de what. La ceremonia per ser fue bastante corta (aunque se me hizo eterna gracias al chamaco que estaba sentado detrás de mí), y súper bonita. Luego de eso, vinieron las fotos de familia, donde fui incluída (oh por Dios), y donde aproveché para decirle Mazel-tov a los nuevos esposos (el primo de Misha y su now-esposa).
La comida no fue de lo mejor, y tampoco la música. Excepto cuando pusieron su música folklorica y todos bailamos al rededor de los novios y luego los levantaron en sus sillas. Muy emocionante. Fuera de eso, prefiero las bodas a la mexicana. Verán porqué: tres o cuatro horas seguidas de música "de fiesta" gringa, no es lo más divertido: canciones de los setentas y los ochentas al por mayor. Le hizo falta su salsa, su caballo dorado, sus canciones brasileñas, y sobre todo su mariachi y quesadillas al amanecer.
La novia, por cierto, se enfermó antes de que la cena fuese servida. La pobre estaba en un estado de nervios total, y terminó en el baño.... Por fortuna, mejoró y salió de nuevo a su fiesta. Culpo a la madre, que al parecer, es una control-freak de lo peor que pueda haber en la galaxia.
En cuanto al asunto del glamour, algo tiene que estar mal en este mundo cuando más de la mitad de las mujeres en el salón habían pasado por algún tipo de cirugía plástica. Case in point, la mujer sentada detrás de mí, con un vestido escotado cual el vestido verde de Jeniffer Lopez que tanta sensación causó hace años... El problema, como bien dijo Misha, es que si la mujer iba a hacérse su boob job, se hubiera hecho algo también con su cara, que estaba de miedo.
All in all, mis amigos del blog, me divertí bastante, en medio del chisme nupcial y bailando i will survive over and again. En cuanto logre encontrar mi cámara, pondré fotos.
lunes, 12 de marzo de 2007
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5 comentarios:
Pues ya lo sabes: si un día de habrás de casar, será en México, porque eso de bailar sólo al ritmo de canciones setenteras y ochenteras no es el hit.
Yo detesto las canciones brasileñas. ¿Es un impedimento para que te presentes en mi boda? jejeje... Garantizo Caballo Dorado, salsa y mariachi (pero con chilaquiles y coronitas en lugar de chilaquiles).
Y voy a dejar de hablar de mi lejanísima boda porque es freakeante.
BTW, Coller = Piero
Hey...
De verdad esperando que te llegue el comentario. Quiero destacar: uno que tu blog me hace reir muuuchooo. 2) que nunda dudé que con tu buen sentido de la moda salieras airosa de esta prueba.....
JAJA además de las bodas nos quedan los quinceaños, no muy probable pero varios memorables no?
un momento...
acabo de notar algo en esta entrada ya un poco vieja; cuando dices "de la galaxia" te refieres a nuestra galaxia a o una muy muy muy lejana (como en star wars)?
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